La composición del mazo

El tarot que se conoce como Tarot Marselles, es el padre de todos los mazos de tarot actuales. Ha pasado por diferentes transformaciones en el tiempo, pero manteniendo siempre su estructura central intacta. Esto se debe al hecho que esta estructura no es azarosa, ni se debe al capricho de quienes han diseñado los mazos de tarot gitano. Por el contrario, está ligada a un complejo y rico simbolismo iniciático. La estructura del tarot se basa en un número específico de cartas que son 78. Aunque existen otros mazos de cartas usados en la práctica adivinatoria que poseen una cantidad distinta de cartas.

78 son los arcanos del tarot, ni más ni menos. Esto se debe a que número 78 encierra claves de la ciencia de los números. El número 78 es el fruto de la suma de todos los número hasta el número 12, números sagrados por excelencia, presentes como patrón de los ciclos y de loso signos zodiacales. El doce posee en sí a los números 1 y 2 y al sumarlos resulta el 3, la trinidad. Por otro lado el tarot gitano está construido sobre la base del nombre de dios de cuatro letras, que traducidos resulta Jehová (Iod-He-Vav-He).


Cómo se puede ver está escrito en hebreo y sus valores numéricos de acuerdo a la tradición cabalística son: Iod.10, He.5, Vav.6 y He.5. La suma da como resultado 26 y este número multiplicado por 3 da 78, el número de cartas en el mazo del tarot. Todo mazo de tarot posee 78 cartas divididas en tres secciones: los arcanos llamados mayores que son 22 y 56 arcanos menores divididos en un grupo de 40 arcanos numéricos y otro grupo de 16 arcanos denominados cartas de la corte.  El tarot gitano es un perfecto juego de engranajes dónde se interrelacionan unos a otros. 

Artículo creado y diseñado por el tarot y el amor